Movimientos funcionales en el ejercicio: definición y fundamentos

Los movimientos funcionales en el ejercicio son aquellos que involucran la participación de la mayoría de las extremidades y músculos del cuerpo. Estos movimientos buscan preparar al cuerpo para realizar gestos que realizamos en nuestro quehacer diario, como sentarse, alzar un peso a un altillo, correr, saltar, entre otros. A diferencia de los ejercicios de aislamiento, que se centran en trabajar un músculo o grupo muscular específico, los movimientos funcionales se enfocan en la integración de diferentes grupos musculares y la coordinación de todo el cuerpo.

Definición de movimientos funcionales

La definición de movimientos funcionales se basa en la idea de que el cuerpo está diseñado para moverse de manera integrada y coordinada. En lugar de aislar músculos o grupos musculares específicos, los movimientos funcionales buscan trabajar el cuerpo en su conjunto, involucrando la participación de diferentes extremidades y músculos.

Participación de extremidades y músculos

Los movimientos funcionales se caracterizan por la participación de la mayoría de las extremidades y músculos del cuerpo. Por ejemplo, un ejercicio como el levantamiento de pesas involucra no solo los músculos de los brazos, sino también los músculos de las piernas, la espalda y el core. Esto permite trabajar el cuerpo de manera más completa y eficiente.

Preparación para gestos diarios

Uno de los principales objetivos de los movimientos funcionales es preparar al cuerpo para realizar gestos que realizamos en nuestro quehacer diario. Esto incluye actividades como sentarse, levantar objetos pesados, correr, saltar, entre otros. Al entrenar con movimientos funcionales, estamos preparando al cuerpo para enfrentar estos gestos de manera eficiente y segura.

Enfoque en varias disciplinas

A diferencia de los entrenamientos especializados en una disciplina específica, los movimientos funcionales se enfocan en ser buenos en varias disciplinas. Esto significa que no buscamos ser expertos en una sola actividad, sino tener un nivel de habilidad y condición física que nos permita enfrentar desafíos cotidianos de manera eficiente. Por ejemplo, un entrenamiento funcional puede incluir ejercicios de levantamiento de pesas, saltos, carreras y movimientos de gimnasia.

Variación constante de entrenamientos

Los movimientos funcionales se basan en la variación constante de los entrenamientos. Esto significa que no seguimos una rutina fija, sino que buscamos cambiar los ejercicios, las repeticiones y las cargas de manera regular. Esta variación constante nos permite desafiar al cuerpo de diferentes maneras y evitar la adaptación, lo que nos ayuda a seguir progresando y mejorando nuestra condición física.

Fundamentos de los movimientos funcionales

Los movimientos funcionales se basan en algunos fundamentos clave que nos ayudan a obtener buenos resultados y preparar el cuerpo para superar grandes esfuerzos.

Intensidad adecuada

Uno de los fundamentos más importantes de los movimientos funcionales es la intensidad adecuada. Esto significa que debemos ajustar la carga y la intensidad de los ejercicios de acuerdo a nuestras capacidades y objetivos. No todos somos iguales, por lo que es importante escuchar a nuestro cuerpo y trabajar dentro de nuestros límites. Esto nos permitirá obtener buenos resultados sin correr el riesgo de lesionarnos.

Los movimientos funcionales en el ejercicio son aquellos que involucran la participación de la mayoría de las extremidades y músculos del cuerpo. Estos movimientos buscan preparar al cuerpo para realizar gestos que realizamos en nuestro quehacer diario y se basan en la variación constante de los entrenamientos. Los fundamentos de los movimientos funcionales incluyen la intensidad adecuada, que nos permite obtener buenos resultados y preparar el cuerpo para superar grandes esfuerzos.

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