Mindful Eating: Definición y práctica

Mindful Eating: Definición y práctica

Definición de mindful eating

Mindful eating es un estilo de vida y una manera de relacionarse con la alimentación que consiste en llevar la atención plena a la nutrición. Se trata de comer de forma consciente, prestando atención a cada bocado, a las sensaciones corporales y a las señales de hambre y saciedad. Es una práctica que nos invita a estar presentes en el momento de comer, sin juicios ni distracciones, para poder disfrutar plenamente de la experiencia y nutrirnos de manera adecuada.

Estilo de vida y relación con la alimentación

Mindful eating va más allá de simplemente comer de forma consciente. Es un estilo de vida que nos invita a desarrollar una relación saludable con la comida y con nuestro cuerpo. Nos ayuda a cultivar una actitud de respeto y gratitud hacia los alimentos que consumimos, reconociendo su origen y valorando el proceso que ha llevado hasta llegar a nuestro plato.

Además, mindful eating nos ayuda a tomar decisiones alimentarias más conscientes y saludables. Nos permite sintonizar con nuestras necesidades nutricionales y escuchar las señales de nuestro cuerpo, evitando comer por impulso o por emociones descontroladas.

Atención plena a la nutrición

La atención plena es un elemento fundamental en la práctica de mindful eating. Consiste en estar presentes en el momento de comer, sin juicios ni distracciones. Esto significa comer sin la compañía de la televisión, el teléfono o cualquier otra distracción que nos aleje de la experiencia de comer.

Al prestar atención plena a la nutrición, somos capaces de saborear y disfrutar cada bocado, de notar las texturas, los sabores y los olores de los alimentos. También nos permite reconocer las señales de hambre y saciedad de nuestro cuerpo, evitando comer en exceso o de forma descontrolada.

Observación de diferentes tipos de hambre

Mindful eating nos invita a observar y comprender los diferentes tipos de hambre que podemos experimentar. No solo existe el hambre fisiológica, que es la necesidad física de alimentarnos, sino que también existen otros tipos de hambre, como el hambre visual, olfativo, bucal, estomacal, celular, mental y emocional.

El hambre visual se refiere a la atracción que sentimos hacia los alimentos por su apariencia. El hambre olfativo se relaciona con el deseo de comer algo debido a su aroma. El hambre bucal se refiere a la necesidad de saborear algo específico. El hambre estomacal es la sensación de vacío en el estómago. El hambre celular se refiere a la necesidad de nutrientes a nivel celular. El hambre mental es el deseo de comer por razones emocionales o psicológicas. Y el hambre emocional es el deseo de comer para calmar o distraer emociones negativas.

Actitud necesaria para practicar mindful eating

Para practicar mindful eating de manera efectiva, es importante tener una actitud de compasión hacia uno mismo, curiosidad, apertura a la experiencia y autocuidado. Esto implica aceptar y respetar nuestro cuerpo tal como es, sin juzgarlo ni compararlo con otros. También implica estar dispuestos a explorar nuestras emociones y pensamientos relacionados con la comida, sin tratar de evitarlos o suprimirlos.

Además, es importante recordar que la práctica de mindful eating no se trata de seguir una dieta estricta o de contar calorías. Se trata de aprender a escuchar y respetar las necesidades de nuestro cuerpo, y de encontrar un equilibrio entre disfrutar de los alimentos y cuidar nuestra salud.

Cómo practicar mindful eating

Prestar atención a las sensaciones corporales

Una de las formas de practicar mindful eating es prestando atención a las sensaciones corporales mientras comemos. Esto implica notar cómo se siente nuestro cuerpo antes, durante y después de comer. Podemos observar si tenemos hambre física, si estamos satisfechos o si nos sentimos pesados o incómodos.

También podemos prestar atención a las señales de nuestro cuerpo mientras comemos, como la sensación de masticar, tragar y digerir los alimentos. Esto nos ayuda a estar presentes en el momento de comer y a disfrutar plenamente de la experiencia.

Distinguir el hambre fisiológica de la emocional

Otra forma de practicar mindful eating es aprender a distinguir el hambre fisiológica de la emocional. El hambre fisiológica es la necesidad física de alimentarnos, mientras que el hambre emocional es el deseo de comer por razones emocionales o psicológicas.

Para distinguir entre ambos tipos de hambre, podemos preguntarnos si tenemos hambre física o si estamos buscando comida para calmar o distraer emociones negativas. También podemos observar si el hambre aparece de repente o si va aumentando gradualmente.

Observar y comprender los diferentes tipos de hambre

Como mencioné anteriormente, mindful eating nos invita a observar y comprender los diferentes tipos de hambre que podemos experimentar. Esto implica reconocer si estamos comiendo por impulso visual, olfativo, bucal, estomacal, celular, mental o emocional.

Al observar y comprender estos diferentes tipos de hambre, podemos tomar decisiones más conscientes y saludables en relación a nuestra alimentación. Por ejemplo, si estamos experimentando hambre emocional, podemos buscar formas alternativas de satisfacer nuestras emociones sin recurrir a la comida.

Recomendaciones para practicar mindful eating

Para practicar mindful eating de manera efectiva, aquí te dejo algunas recomendaciones:

1. Bebe agua antes de comer: Esto te ayudará a hidratarte y a tener una sensación de saciedad antes de empezar a comer.

2. Cuida la presentación de los alimentos: Intenta presentar los alimentos de forma atractiva y colorida, para estimular tus sentidos y disfrutar más de la experiencia de comer.

3. Come sin distracciones: Evita comer frente a la televisión, el teléfono u otras distracciones. Dedica tiempo y espacio exclusivamente para comer y disfrutar de la comida.

4. Mastica bien: Tómate tu tiempo para masticar cada bocado y saborear los alimentos. Esto te ayudará a digerir mejor los alimentos y a disfrutar plenamente de su sabor.

5. No te llenes del todo: Intenta comer hasta sentirte satisfecho, pero no hasta el punto de sentirte pesado o incómodo. Escucha las señales de saciedad de tu cuerpo y respétalas.

6. Revisa tu relación con la comida: Observa si tienes una relación saludable con la comida y si estás comiendo por razones emocionales o psicológicas. Si sientes que necesitas ayuda para mejorar tu relación con la comida, no dudes en buscar apoyo profesional.

Recuerda que la práctica de mindful eating es un proceso que requiere tiempo y paciencia. No se trata de ser perfecto, sino de estar presente y consciente en el momento de comer. Con práctica y perseverancia, puedes cultivar una relación saludable con la comida y disfrutar plenamente de la experiencia de comer.

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